Este sitio no tiene cuentas, no tiene inicio de sesión, no tiene publicidad y no tiene rastreo. Hay muy poco que decir en esta página, y lo que sigue es ese poco y no el relleno que suele rodearlo.
Qué Recabamos
Nada que tú nos des, porque aquí no hay nada que dar. No hay formulario, no hay registro, no hay caja de comentarios, no hay lista de correo, no hay cuenta.
Nada en este sitio te pide tu nombre, tu correo, tu ubicación ni ninguna otra cosa sobre ti. Lo que nos llega es lo que le llega a cualquier sitio web: la solicitud de una página.
Analítica
No hay. Karinva no cuenta visitas, no construye el perfil de ningún lector y no corre ningún pixel de publicidad ni de marketing. Nada de aquí te sigue a otro sitio, y nada te siguió hasta aquí.
Puede que agreguemos una medición de audiencia ordinaria, y puede que en algún momento ofrezcamos una forma de recibir nuevos scorecards por correo. Hoy no existe ninguna de las dos. Esta página lo dirá antes de que empiece cualquiera de ellas, no después.
Qué Pasa Cuando una Página Falla
Dos cosas corren detrás del sitio y las dos son parte ordinaria de servir uno.
El servicio que aloja Karinva guarda registros de servidor, como todo servicio de alojamiento. Una línea de registro anota que se pidió una página y cuándo, que es lo que un servicio de alojamiento necesita para servir páginas y para mantener el sitio en pie.
Un servicio de monitoreo de errores anota el detalle técnico de una página que se rompe, para poder repararla. Está configurado para no tomar información personal: ni tu dirección IP, ni los encabezados de tu solicitud, ni cookies. Tampoco se le informa, a propósito, entre qué páginas te mueves, porque eso sería medir lectores con otro nombre.
Quién Más Ve Algo de Esto
Nadie. No vendemos nada, no compartimos nada y no le entregamos nada a un anunciante, a un corredor de datos ni a un proyecto que cubrimos.
Los dos servicios de arriba ven lo que se describe arriba porque son lo que hace funcionar el sitio, y sus propios acuerdos los obligan a usarlo para eso y para nada más. La única excepción que nadie controla es una orden legal: si la ley nos obligara a entregar algo, lo entregaríamos.
Las Fuentes a las que Entras Desde Aquí
Los scorecards citan sus fuentes y esos enlaces salen de este sitio. En cuanto estás en la página de alguien más estás bajo su política de privacidad y no bajo esta, y no tenemos visibilidad de nada de lo que ocurre ahí.
Tus Derechos
La ley mexicana de protección de datos te da derecho a saber qué datos personales se tienen sobre ti, a que se corrijan, a que se eliminen y a oponerte a cómo se usan. Esos derechos son tuyos aquí y responderemos cualquier solicitud que los ejerza.
En la práctica no hay casi nada con qué responder, porque Karinva no tiene un expediente tuyo: ni nombre, ni dirección, ni cuenta, ni nada que te identifique. Escribe a hello@karinva.com y te diremos con claridad qué tenemos.
Cambios a Esta Página
Si Karinva empieza a recabar algo que hoy no recaba, esta página cambia primero y lleva una fecha nueva. No se va a ampliar en silencio, y no va a haber una versión de esta página que describa algo que ya está pasando.